Mundo ficciónIniciar sesiónDespués de atarme la toalla me sentí obligada a abrir la puerta del cuarto de baño para salir. Harry estaba apoyado contra la pared del pasillo con los pies y brazos cruzados. Alzó la cabeza y me miró de pies a cabeza. Ahora que me fijaba, llevaba puesto un traje negro.
—¿Es que no piensa dejarme en paz ni en mi propia casa? — quejé —además ¿cómo has conseguido entrar?—La próxima vez asegúrate de que la puerta esté cerrada—se incorporó. —Arréglate, nos vamos a la gala—dijo y yo lo miré






