Mundo ficciónIniciar sesiónVamos de camino a mi casa, Gabriel va serio e ido en sus pensamientos, desde que le mencioné a Gustavo, su sonrisa desapareció, ¿Tendrá celos?
—Amor, ¿Qué tienes? — sonríe y ese simple gesto me llena el alma.
—Me encanta que me digas amor, y no tengo nada — vuelve a ponerse serio, yo resopló y pongo los ojos en blanco.
—Gabriel perdí







