-XII-

-¡Ian, Ian, respira, respira, Ian respira!-

Le había golpeado demasiado fuerte.

Los recuerdos se le agolpaban unos sobre otros.

Sin poder procesarlos de poco en poco.

-¡Alex, Alex, necesito que me ayudes, Alex!-

No veía bien las figuras.

Únicamente diferenciaba que eran dos...

Hasta que notó cómo un par de manos se posaron en su pecho y una voz masculina pero suave le decía:

-Tranquilo Ian, tranquilo, tu hermana está contigo...y yo tambi

Continue lendo este livro gratuitamente
Digitalize o código para baixar o App
Explore e leia boas novelas gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de boas novelas no aplicativo BueNovela. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no aplicativo
Digitalize o código para ler no App