Arnaldo se encontraba con el rostro entre las manos, un suspiro de frustración fue lo que había dejado escapar, el Mafioso tenía la mirada llena de frustración.
- ¿Qué ocurre? - Diana había entrado, su voz era dulce, pero su rostro no ocultaba su descontento por la situación de su marido.
— Hemos perdido todo rastro de Legendaria, ni siquiera tengo la menor idea de dónde se encuentra Sofía - Arnaldo no ocultó su frustración y ante la mención de Sofía nuevamente los celos hicieron acto de presen