Mundo de ficçãoIniciar sessãoAnnie.
Llevo tan solo dos horas en el palacio, son las ocho de la mañana, no he salido de la habitación que se me ha asignado, pero estoy maravillada con ella, con lo que hay a su alrededor.
El guardarropa el cual cuenta con una infinidad de vestidos, la cama en medio del enorme cuarto, con una gigante y bellísima bañera. Los detalles de la habitación no son sencillos, pero tampoco ostentosos, «todo es perfecto»







