Capítulo 74: Demasiadas verdades juntas
Valentín conducía de forma errática por las calles de Oklahoma. Anton iba en el asiento del copiloto, sujetándose del tablero como podía, el silencio era tenso, incómodo.
Hasta que Anton decidió romperlo.
—A ver, Roth. Sí, me gustan los hombres. Pero… también amo a Sofía.
Valentín lo miró de reojo.
Sorpresivamente no sintió celos, ya no. Y al mirar la seriedad de Anton, entendió perfectamente que era un amor puro, de otro tipo: como una hermandad incondici