Capítulo 50: Una chica de Oklahoma
La cara de Renee fue de sorpresa.
—¿O sea que tú y Valentín se enamoraron?
Sofía asintió, con los ojos húmedos.
—Sí. No fue planeado. Solo... pasó.
Renee le apretó la mano con suavidad.
—No es culpa de nadie, Sofía. El corazón no elige a quién amar aunque uno a veces quiera obligarse.
Sofía entendió, pero dolía, siempre dolía.
—Lo sé... y desearía que hubiese un interruptor para apagar lo que siento.
Renee le acarició la mejilla.
—Cariño, si Valentín está haci