C68 - La entrada triunfal
Media hora después, en la entrada del elegante hotel, se detuvieron dos autos.
De ellos bajaron Betsy y Sabrina.
Ambas se miraron y por un momento no dijeron nada. Solo se estudiaron, como dos depredadoras evaluando su territorio. Pero entonces, como la maldad se conecta, fue Betsy quien sonrió.
—Te ves hermosa, hija —dijo, acercándose.
Sabrina conocía a su madre.
Ahora que su padre la había echado de su vida, necesitaba alguien a quien pegarse. Bien. La dejaría, siempr