Zafiro me observaba fijamente y yo no tenía ni idea de lo que estaba pensando, así que la cargué y la llevé a la ducha —reaccioné cuando el agua tocó mi cuerpo y sonreí porque este hombre no podría ser más perfecto, así que decidí vivir el momento, me acerqué a él y le planté un beso en sus labios el cual él respondió gustoso.
—me encanta que tomes la iniciativa, coloque mi mano en su cuello y profundice el beso, quería guardar cada maldita sensación que tenía al estar con ella, mi cuerpo comen