¡Tú definitivamente quieres morir hoy! —ja, ja, ja, tranquilo, te lo puedo prestar un ratico.
—¡no voy a dejar a mi mujer para ir contigo! —¿Tu mujer? ¡Eso sí, es algo nuevo…! El gran Sergio enamorado! —sí, ¡estoy enamorado! Lamento que tú no hayas tenido suerte con su hermana menor.
—ni la menciones —¿te gusta mi hermana? —ese no es el punto, sabemos bien que ella no quiere tener nada que ver con mafiosos.
—quizás si haces un esfuerzo podrían llegar a tener algo.
—no, no estaré con una niña ma