Han pasado cuatro días desde que me llegó el primer obsequio y debo decir que no ha parado ahí, todos los días me llega una flor distinta de cristal, eso es algo que me tiene realmente fascinada, de hecho, creo que me volveré coleccionista. Lo que también ha seguido llegando de forma recurrente son mis tres comidas del día, debo decir que es algo que me halaga mucho con constantes notas llenas de cariño, que me hacen sonreír como tonta todo el día. Sé que no debería aceptar este tipo de cosas,