CAPÍTULO 88 - Persiguiendo a su Luna rechazada. PARTE 1
PERSPECTIVA EN TERCERA PERSONA
EL REEMPLAZO
La Gala de la Luna de Montenegro resplandecía como un sueño febril bajo la luna de sangre hinchada. Candelabros de cristal, rebosantes de diamantes, proyectaban una luz fragmentada sobre suelos de mármol veteados de plata. El aire estaba impregnado del aroma del jazmín nocturno, el champán caro y el almizcle puro de los poderosos hombres lobo. Alfas de todas las manadas importantes se habían reunido en el extenso salón de baile de la Finca Montenegro,