CAPÍTULO 89 - Persiguiendo a su Luna rechazada. PARTE 2
PUNTO DE VISTA EN TERCERA PERSONA
LA ÚLTIMA NOCHE
La gran mansión Montenegro se sentía fría y vacía aquella noche, a pesar de que la luna llena brillaba intensamente en el cielo, visible a través de los altos ventanales. Almira se movía lentamente por el dormitorio principal; su cuerpo, grueso y curvilíneo, aún resplandecía levemente por las marcas lunares que habían despertado durante la gala. El vestido esmeralda de antes yacía en el suelo como una promesa rota. Ahora vestía una sencilla bata