¡Julia! - Expresó el hombre agarrando las manos de la mujer y apartando de su cuerpo.
¿Qué pasa? - La mujer parecía sorprendida - No me digas que no vamos a consumar el matrimonio.
Tienes toda la razón - Alexander se puso de pie.
Estás loco - Julia se enfureció- Soy tu esposa ante todas las leyes.
No empieces.- Alexander Santoro había adquirido su habitual aura asesina y peligrosa.
¿Para qué te casaste conmigo, por qué?
Ve a dormir - Fue la única respuesta dada por el hombre alejándose co