Amara reviso la hora en su móvil dándose cuenta que aún faltaba una hora para que se levantará si iba a seguir su rutina de siempre, hasta que las puertas de la habitación fueron abiertas y Alexander venía entrando sin remera cubriéndose la parte inferior del cuerpo solamente con una toalla, el rostro de la mujer se había calentado rápidamente ya que la imagen que tenía delante de sus ojos era espectacular.
¿Se te perdió algo? Preguntó Alex.
La mujer puso los ojos en blanco y decidió ignorarl