Capítulo 58. ¡¡¡La amo con locura!!!
Kostantin la terminó de recostar en la piedra y besó su cuello con pasión.
—Te amo tanto Natalia, no sé cómo aguanté tanto tiempo sin ti… es la sensación más sublime estar a tu lado —pronunció con voz ronca, llevando las manos a sus senos de nuevo y masajeándolos con suavidad.
Por su parte, Natalia se echó hacia atrás, no sé cansaba nunca de él, su corazón rebosaba de alegría, no podía ser más feliz, cerró los ojos y sus sufrimientos le parecían ahora tan lejanos, como si le hubieran ocurrido