CAPITULO 74
Kenia sentía su cara desencajada, la rabia la inundó, nunca imagino que esto le pasará a ella.
Mariano le quitó la prueba de las manos a una sonriente Laura que parecía feliz de lograr dañar el momento romántico de la pareja.
—Podemos ir al médico si no creen mi estado, para mí sería lo mejor y con esto Kenia se da cuenta que nunca dije mentiras — Laura tenía una gran sonrisa de triunfalismo, su arrogancia se revelaba a través de una mueca de satisfacción, le gustaba verla sufrir.
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