Mariana, exhausta y aterrorizada, intenta defenderse mientras las tres mujeres la empujan de un lado a otro, como si fuera una pelota. Su cuerpo se sacude con cada golpe, y su mente se llena de pánico.
En un momento de desesperación, Mariana saca la mano y le da una bofetada a una de las mujeres, intentando detener la agresión. Sin embargo, su acción solo parece enfurecer a las atacantes.
Las mujeres se vuelven más violentas, y Mariana siente un golpe fuerte en su estómago. Ella se dobla, y las