La mañana en la oficina comenzó con un aire de inquietud. Dana se sentó en su nuevo escritorio, que aún olía a pintura fresca. Aunque las tensiones entre ella y Felipe parecían haberse calmado en casa, la atmósfera en el trabajo era diferente. Ser subdirectora implicaba una gran responsabilidad, pero también un peso que a veces parecía insoportable.
Las miradas de sus compañeros eran elocuentes; algunas eran de admiración, pero muchas otras estaban llenas de desdén. En particular, un grupo de m