Elizabeth Morgan
Pasan varios días cuando voy al tribunal, les presento las pruebas de mis órdenes.
—Le quedaron grandes los zapatos de su esposo, no puedo creer que no se diese cuenta del material que estaban utilizando, la estafaron y el proceso nos afectaron a todos. — Me dice el
—Tengo en la empresa personal entrenado para hacer contraloría— Me defiendo.
—Debe revisar su personal. — Me responde, por poco me quiebro, es como si nunca fuese suficiente.
—Pero no la hicieron de forma correcta