Elizabeth Morgan
—¿No puedes dormir?.— Susurra en la oscuridad, yo niego de pie como si pudiese verme, y luego pronuncio —.No.— Con voz quebrada.
—Ven aquí.— Me dice el haciéndome espacio en su cama.—
—No voy a tener sexo contigo.— Le advierto.
—Creo que con esta herida no podría hacerte nada aunque lo deseara con toda el alma.— Me dice en un susurro y no sé si creerle, me siento como un polilla atraída a la luz, mis pies se mueven solos, aunque mi cabeza este llena de dudas.
—Apenas entro en l