Christian Morgan
—Una de las socias entra a mi oficina alterada. — ¿Qué sucede?— Pregunto como si no supiera nada, ¡Mi oficina queda al lado de la de Elizabeth! Por supuesto que se dé que viene todo pero me hago el loco.
—No aguante Christian, la desfachatez de esa mujer no tiene límites. — Dice ella.
— ¿Qué hizo ahora Elizabeth?— Le pregunto con los puños apretados, soy un hombre inteligente, no voy a atacar a Elizabeth de manera frontal, todos le darán la espalda, me encargtare de que asi sea,