PDV de Nadia
Diciembre llegó de la manera en que siempre llegaba a Nueva York. Abruptamente, y con total determinación.
Lo noté primero en la luz, en la forma en que se volvía plana y gris hacia las cuatro de la tarde, y luego en Elise, que parecía personalmente ofendida por la corriente fría que entraba por la puerta principal cada vez que alguien la abría, y lo expresaba a todo pulmón.
Julian compró un burlete sin que se lo pidiera.
Pequeño. Práctico. El tipo de cosa que no debería importar,