Mundo ficciónIniciar sesiónDespertamos juntos y de esa misma forma nos duchamos, luego bajamos a desayunar, llevábamos unos cinco minutos en la mesa cuándo El Maestro me mira fijamente y dice.
-¿Sucede algo, Susana?
-No- respondo mintiendo con descaro- ¿por qué?
-Has estado muy callada, frunces el ceño constantemente y pareces distraída. ¿Qué sucede?
-Solo pienso Maestro, nada importante, supongo que no dormí mucho anoche- le dedico una pícara sonrisa que él me devuelve.
-Sí. . . me sucede







