Capítulo 105:
Primeros Ataques de los Tejedores de Sueños
Punto de vista del Anciano Mordecai
Estaba de pie en la plaza central del complejo, con la luz del sol calentándome el rostro, cuando comenzaron los gritos.
Al principio, no pude identificar la fuente. Entonces la vi: Aria, ya no era una bebé, sino una joven de unos veinte años. La marca de nacimiento en forma de luna creciente brillaba en su frente como una marca, latiendo con una luz plateada que dolía mirarla directamente.
"Por favor"