Mundo de ficçãoIniciar sessãoLas explosiones sacudían la base subterránea de la Tercera Generación mientras un contador digital en todas las pantallas mostraba cinco minutos hasta la detonación nuclear completa, y Zhao Wei observaba el caos con la serenidad de alguien que había aceptado la muerte como precio aceptable por mantener sus principios absolutos.
El general permanecía en el centro de la sala de control, rodeado por monitores que mostraban los corredores inundados







