CAPÍTULO 96: UN HERMANO EN CAMINO.
CAPÍTULO 96: UN HERMANO EN CAMINO.
—¿Mi hijo?
La sanadora respondió con naturalidad.
—Sí. El día que me ordenaste que fuera a chequearla, descubrí su embarazo. Ella se puso muy nerviosa cuando lo supo y me pidió que no te dijera nada.
Ella observó cómo el rostro de Arzen se transformaba, un torbellino de emociones cruzaba por su semblante. Era evidente que las palabras lo habían golpeado con fuerza.
—Puedes juzgarme por esto, pero mantuve el secreto —continuó la sanadora—. Sin embargo, le dije q