CAPÍTULO 85: MONSTRUO
Scarlett quedó en shock, su mente incapaz de procesar lo que acababa de escuchar.
—¿Q... qué? —preguntó con un hilo de voz.
Ivy suspiró, su voz llena de tristeza.
—Sí, Scarlett. Estás embarazada.
—Pero, ¿cómo lo sabes? —murmuró, temblorosa.
—Somos una, ¿no? —respondió Ivy con suavidad—. Pero lo importante aquí es que la transformación completa requiere una gran cantidad de energía y fuerza. Y en tu estado actual, eso pondría en peligro al cachorro.
Scarlett se quedó en sile