CAPÍTULO 53: CAMBIAR LAS REGLAS
Scarlett entró a su habitación y cerró la puerta con fuerza, dejando escapar un suspiro cargado de frustración. Las palabras de Kael seguían repitiéndose en su mente, como una melodía inquietante que no lograba apagar. Se dejó caer sobre la cama, abrazando una almohada con fuerza mientras sus pensamientos se arremolinaban caóticamente.
―¿Y si Kael tiene razón? ―se preguntó en voz baja, sintiendo un nudo formarse en su garganta. ―¿Y si Arzen no es quien creo que