—¿Qué clase de madre eres? preguntó Isabella retóricamente, antes de darse la vuelta para marcharse.
—De las que no venden su cuerpo a cualquier hombre a cambio de unos dólares—. respondió Giulia con bastante rapidez, haciendo que Isabella se detuviera al dar otro paso hacia delante. Esa misma frase le sonaba de algo y en ese mismo momento, su corazón se hundió de miedo.
Giulia respiró hondo antes de dar un paso adelante y sólo se detuvo cuando estuvo frente a Isabella. Por alguna razón, a Isab