—Lo sé, lo sé. Está muy por debajo de mi estatus servir a mi ayudante y criada, pero ¿qué puedo hacer? Ni siquiera puedes caminar bien, así que por ahora... No tengo otra opción. Soy humano después de todo, así que si fuera tú... Disfrutaré de esto mientras pueda—. Afirmó antes de esbozar una sonrisa, una parte de él esperaba que esto pudiera calmar toda la incómoda situación. No le gustaba hacer esto, pero tenía que ayudarla.
Ella lo miró sin decir palabra ni reaccionar durante lo que pareció