Mundo de ficçãoIniciar sessãoLas muertas recuerdan cada traición, cada abandono, cada promesa rota; y han venido a cobrar.
El caos se desató en el instante en que la primera de las novias fantasmas tocó el suelo de la habitación de Selene, y fue el tipo de caos que solo podía venir cuando las leyes naturales que mantenían a los muertos y los vivos separados eran violadas tan completamente que la realidad misma se retorcía para acomodar lo imposible. Las paredes temblaban con una frecuencia que hacía que los huesos de Adriana vibraran en resonancia dolorosa, los frascos en los estantes explotaban uno tras otro en una cascada de vidrio roto y líquidos que humeaban cuando tocaban el aire, y el olor—el olor era como tumba abierta, como flores muertas dejadas demasiado tiempo bajo el sol, como todo l







