Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl amanecer llegó demasiado rápido y demasiado lento al mismo tiempo. Mariana no había dormido, incapaz de cerrar sus ojos sabiendo que algo monumental estaba a horas de distancia. Cuando las sirvientas entraron para prepararla, lo hicieron en silencio casi reverente, como si estuvieran vistiendo a alguien para su propia ejecución.
El vestido que







