Mundo de ficçãoIniciar sessãoMariana sostenía el sobre, sintiendo su peso como si contuviera más que papel. Los ojos de Tariq estaban fijos en ella, esperando su reacción. Hassan había dado paso adelante, su mano firmemente en su arma.
—Antes de que abras eso —dijo Mariana, su voz más firme de lo que se sentía—, explica cómo entraste aquí. Este es jardí







