JACK JOURNEY
La toqué y la besé. Nada fue como esperaba porque ella no es capaz de perder la razón y dejarse llevar. Me niego a pensar que no está excitándose. Sería imposible que sus deseos permanecieran dormidos cuando claramente yo estoy a mil, aferrándome con fuerza a mi autocontrol como si mi vida dependiera de ello.
Ahora ella está dándome la espalda, apoyada por completo en mi pecho. Aparto su largo cabello para no tenerlo en mi rostro y pongo la novela a una distancia posible de le