Bianca y Ricardo se perdieron ese día, entre besos y caricias, ambos volvieron a percibir lo que les producia estar juntos, sin duda alguna estaban destinados el uno para el otro, a pesar de que no se imaginaban la cantidad de cosas que les esperaba para atravesar, pero en ese momento, esas cosas no importaban.
–Como no te conocí antes–bisbiseo Ricardo al oido de su mujer, quien permanecia entre sus brazos, recostada, sonriendo de placer
–En la vida, todo tiene un tiempo de ser–respondió ella,