Ricardo la tomó del brazo, acarició sus delicadas manos, e hizo hacia atrás un mechón de su cabello que cubría su tímido rostro
–Hija mia, será un viaje para nosotros tres, , la abuela Esthela tu y y yo, es lo que siempre quisiste oh no–incorporó Ricardo, colocando una gran sonrisa en el rostro de la chica.
Para Carmina significaba mucho regresar a Venecia, era la ciudad de origen de su madre y su abuela Lorena, y donde había construido gran parte de su historia. Ricardo no sabia,pero en el c