El ejecutivo salió apresuroso de allí, al entrar a la casa, miró por todos lados en busca de Bianca y no la halló
–Alfred, has visto a Bianca–preguntó el al mayordomo, quien daba la orden a los demas empleados de servicio, que llevaran la valija del magnate al auto, que aguardaba por él afuera
–Creo que lo esta esperando allí–contesto el hombre señalando hacia la salida, y continuó con su taréa, Ricardo salió hasta la entrada principal, encontró a su novia parada, observando hacia el basto jar