Bianca ya tenía unos días, de haber arribado a su hermosa ciudad acuática, desde que se reincorporó al ritmo lento y turístico de la Venecia, se acordó de Ricardo, pues como no recordar que a el, un tanto le molestaba viajar a hasta allá, decía que las calles llenas de agua, le parecian algo lento y desesperante, aunque Ricardo poseía los mejores yates para moverse libremente en cualquier rincón de la ciudad.
Pasear nuevamente por aquella ciudad, a ella le fue inevitable no recordar los rinc