A la mañana siguiente, Ricardo y Bianca no comentaron nada de lo sucedido esa noche, no hubo mucho tiempo para charlas personales, el desayuno que tuvieron fue leve y rápido como para aguantar el estómago, Bianca se habia vestido de blanco, ella quería celebrar la vida, sabía que el blanco acentaba muy bien con su color de piel, y le daba viveza a ese tono caribeño. El vestido que llevaba puesto descubría muy bien sus curvas, se calzó con unas botas largas para cubrir del frío sus hermosos pie