Dime, acaso Gely no es tu hija. - llorosa preguntaba la Sra. Gela –
¡Mamá!, acaso quieres que sea como yo; quieres que no aprenda nada, porque cuando crezca se casará y será ama de casa como nosotras.
Tiene que aprender a cuidar sus cosas y a tenerlas limpias, prestar atención. – Respondió Marian. –
Por la tarde cuando llego Josué a la casa Gely se encontraba durmiendo su siesta, se acercó a darle un beso y miró que la niña tenía sus dedos lastimados, en seguida fue a donde Marian y preguntó q