Ese domingo las niñas cuando regresaron estaban exhaustas, ya que desde la mañana hasta la tarde se la pasaron en el parque caminando y jugando; pero eso no quitaba la emoción del paseo, al llegar a casa todavía preguntaban a su papá sobre lo que habían visto y lo impresionadas que habían quedado con los hipopótamos.
¡papito! ¿Por qué son muy grandotes? – preguntó Rossane –
¡Están gordos! – dijo Gely –
‘Basta de pláticas’, es hora de bañarse para cenar e ir a dormir están muy cochinas – dijo Ma