**LEONOR**
Subimos a la suite principal en un silencio cargado de alta tensión. Apenas crucé el umbral de la habitación, la consola de cristal sobre el escritorio comenzó a parpadear en azul intenso. Una notificación de máxima prioridad con el sello oficial del consorcio suizo iluminó la estancia.
Casper se acercó a la pantalla, y la rigidez de sus hombros volvió a tensarse como un arco a punto de dispararse.
—La junta de Zúrich acaba de convocar una asamblea extraordinaria para mañana a primer