Mundo ficciónIniciar sesiónPOV: ORION
Levanté la mirada, fijándola en Collen, que mantenía a Alec sujeta por los cabellos. Ella lloraba, con la boca abierta en súplica, intentando soltarse, el rostro enrojecido y los ojos muy abiertos. Eso me hizo hervir por dentro.
Cerré los ojos por un instante, intentando concentrarme, buscando aquel rugido que había sentido antes, aquel poder que no era solo mío.
— Sé que estás ahí… —susurré, con la voz embargada—. Te necesito.
Me mordí la boca con fuerza, sintiendo el sabor metálico de la sangre.
— Mis hermanos me necesitan… necesitan volver a casa. —un nudo me ahogó en la garganta, pero seguí suplicando como nunca—. Ven a mí… ayúdame, ¡ahora!
Sentí algo subir por dentro de m







