Mundo ficciónIniciar sesiónPOV: DAIMON
Rugí mi certeza, con la garganta ardiendo por la fuerza del sonido, como si grabara su nombre en mi esencia. Ella sería para siempre mi eterna conejita; no importaba lo que viniera después.
Un calor húmedo se deslizó por mi rostro, el sabor salado llenó mi boca y quemó mi orgullo. Di un paso atrás, sintiendo cómo cada músculo protestaba, como si mi alma fuera arrancada en pedazos. Un paso más… y otro…
— ¡No, Daimon! — El grito de ella me golpeó como un impacto físico, sus ojos brillando de lágrimas, el cuerpo temblando, la voz suplicante. — ¡Por favor, no me dejes!
Su dolor me despedazó.
Estaba llorando, sí. Las lágrimas quemaban mi piel como fuego. Lloraba por perder demasiado, por sentir tanto que ya no podía sop







