Mundo ficciónIniciar sesiónPUNTO DE VISTA: AIRYS
— Listo, Luna —la ceremonialista se apartó, con los ojos brillando de admiración al observarme por completo—. Está simplemente deslumbrante.
— Gracias —murmuré, con la voz casi desapareciendo mientras me giraba lentamente hacia el gran espejo frente a mí.
Mi propia imagen me atrapó. Extendí los brazos, observando los trazos de las escrituras antiguas grabadas en mi piel: palabras Lycan que sellaban el ritual de marcado con el Supremo, un vínculo de alma, carne y esencia. Era más que un símbolo; era un juramento de poder y destino.
El vestido azul largo, de satén suave, moldeaba mis curvas a la perfección. Las aberturas laterales dejaban al descubierto la piel del muslo casi hasta la cintura, mientras que los brazos quedaban resaltados por cortes estratégicos que daban liber







