Mundo ficciónIniciar sesiónPOV: AIRYS
Daimon gruñó en silencio. Su mandíbula estaba tensa, los hombros firmes y la energía densa vibraba en cada fibra de sus músculos esculpidos.
Eloy, aún de rodillas, sollozaba con el cuerpo temblando. Los ojos muy abiertos, las manos sudorosas aferradas a las mías como si aquello fuera a salvarle la vida.
— Por favor… —murmuró con la voz quebrada. — Por favor… aún soy tu hermana…
— Necesito lidiar con esto… sola. —susurré, girando el rostro hacia Daimon sin apartar la mirada.
Sus ojos se oscurecieron en tonos terrosos y rojo vivo. Las pupilas se dilataron lentamente y, detrás de ellas, vi a Fenrir, inquieto, impaciente, al límite. La presencia del lobo estaba tan cerca que mi cuerpo reaccionó de inmediato: un escalofrío recorri&oac







