Mundo de ficçãoIniciar sessãoPOV: DAIMON
El cuerpo de Airys reaccionó de inmediato. Su olor cambió. Un aroma espeso, dulzón, adictivo, invadió mis fosas nasales con brutalidad. Lujuria. Deseo crudo. Estaba húmeda. Abierta. Entregada sin admitirlo.
— Ah, pequeña... — mi voz salió baja, cargada de escarnio y deseo—. ¿Qué habrá proyectado esa mente tan maliciosa y traviesa?
Agarré s







