—Jim puede sacar tu maleta en una caja grande, para que parezca que está moviendo algo. Irás en el asiento del pasajero, luciendo como yo—.
—¿Y dejarte aquí sola?—
—Me colaré por detrás.—
Ella la miró con el ceño fruncido. —No, si el acosador nos ve escabullirnos, podría desquitarse contigo y con Jim—.
—Quizás estemos siendo paranoicos. Tal vez haya recibido el mensaje de que te deje en paz.
—Podría estar esperando una mejor oportunidad—.
Maggie se estremeció visiblemente.
—En todo caso, quiero