Capítulo LXXIII: Bajo Arresto...
En Egipto
- ¡¿Cuánto más vas a retrasar lo inevitable?! ¡dame mi corona!
- ¡Ya te dije que soy Horus vivo hasta que vea el cuerpo del faraón! “maldito bastardo, nunca tendrás el trono de Amenemhat” ¡no voy a darte ninguna corona!
- ¡¿Acaso eres idiota?! Cuando regrese el ejército, tendrás que darme la corona, no me hagas usar tu secreto –sonriendo cínicamente
- ¿Tienes pruebas de que mi admiración hacia Horus vivo raya en el amor, acaso las tienes?
- ¿Acaso no es amor lo que sentías por mi difu